Colesterol, Mitos y verdades

colesterol

En los tiempos que vivimos actualmente se ha puesto muy de tendencia consumir determinados productos alimenticios que nos aseguran ser eficientes para regular nuestro colesterol en sangre, lejos de desmentirlo, en este post deseamos ofrecer una visión más extensa sobre el colesterol y como regularlo, y desmentir los mitos o rumores, a fin de que el consumidor sea capaz de escoger con más criterio ya antes de hacer la adquisición mensual.

El colesterol es una substancia de tipo grasosa, existente de forma natural en todas y cada una de las células del cuerpo, es parte integrante de sus membranas y aporta fluidez a estas. Además de esto este es predecesor de determinadas hormonas y vitaminas, y lo hallamos en ciertos fluidos anatómicos como por poner un ejemplo la bilis. Por consiguiente debemos tener claro que el colesterol no es el enemigo, sino más bien un aliado que ayuda a nuestro organismo a marchar apropiadamente.

El inconveniente aparece cuando nuestra dieta no es equilibrada, recordamos que la dieta equilibrada es aquella en que un cincuenta y cinco-sesenta por ciento  de las calorías totales proceden de los Hidratos de Carbono, un veinticinco-treinta por ciento  de las proteínas y un quince-veinte por ciento  de las grasas, y en la que los requerimientos de vitaminas y minerales son alcanzados.

Si nuestra nutrición es demasiado alta en grasas (se incluye acá el colesterol mas asimismo otras como las grasas sobresaturadas de la carne o bien las insaturadas del aceite y el pescado), corremos el peligro de que estas se amontonen en la sangre, provocando la adherencia de estas partículas a las paredes de las venas y arterias (trombosis), formando placas y complicando el recorro de la sangre (arterioesclerosis).

Si además de esto somos hipertensos (o sea, tenemos una presión arterial elevada), el peligro de que estas placas se desprendan y ocasionen la obstrucción de venas o bien arterias más pequeñas se multiplica, elevando el peligro de padecer una angina de pecho o bien un infarto de miocardio.

Colesterol bueno y colesterol malo

Seguro que alguna vez habéis oído charlar de estos 2 géneros de colesterol, para explicar la diferencia hay que conocer el proceso de absorción y transporte de las grasas en la sangre, que se puede facilitar de la próxima manera:

Una vez digeridas, las partículas de grasa se combinan con otras moléculas para ser transportadas por la sangre y llegar a todas y cada una de las células del organismo. Esta combinación da sitio a moléculas llamadas lipoproteínas, que son capaces de circular por la sangre. 2 de las más señaladas son las llamadas lipoproteínas de alta densidad (High Density lipoproteins o bien HDL) conocidas como “colesterol bueno”, y las lipoproteínas de baja densidad (Low Density Lipoproteins o bien LDL) conocidas como “colesterol malo”. La primordial diferencia entre estas 2 lipoproteínas es la proporción entre grasa y proteína, siendo más elevado en porcentaje de grasa en las LDL (el colesterol “malo).

Las HDL tienen la capacidad de “recolectar” las grasas y el colesterol que se hallan por la sangre y transportarlos al hígado, con lo que evitan que estas partículas se amontonen en las paredes de venas y arterias formando placas, en cambio las LDL no tienen esta cualidad, y además de esto su exceso puede acumularse en las paredes de las venas y arterias favoreciendo la arterioesclerosis.

La proporción en nuestra sangre de un tipo o bien otro de lipoproteínas, no depende solamente de la cantidad de colesterol de nuestra dieta, realmente depende de la ingesta total de grasas, siendo las grasas sobresaturadas las que más contribuyen a la capacitación de las LDL.

Conclusiones

En conclusión a todo este enredo, cabe destacar que para lograr sostener unos niveles convenientes de colesterol en sangre, es esencial proseguir una dieta equilibrada y variada, las fruta y las verduras (fuentes de Hidratos de Carbono) deben ser parte del cada día en nuestra nutrición, en tanto que su alto contenido en fibra favorece la expulsión de las grasas eludiendo que estas sean absorbidas. Asimismo es esencial dar preferencia a las grasas de origen vegetal a las de origen animal, y consumir más pescado y menos carne.
Otro factor que se ha probado que contribuye a la supresión del colesterol malo en beneficio del bueno, es el deporte. Si hacemos deporte 2 o bien 3 veces a la semana, y comemos verduras y frutas a diario, nos ahorraremos mucho dinero en productos y comestibles para regular el colesterol.

 

 

Si te ha gustado, ComparteloShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *